Asuntos Prácticos: Om, Pranayama y Permacultura.

Reconozco que al principio cantaba el om sin saber muy bien por qué. Quizá porque todo el mundo lo cantaba en clase, y lo cierto es que me parecía heremoso, enmarcar la practica con el canto de esta sílaba, un ritual sencillo sin demasiadas implicaciones confesionales. Según dictan los sutras, es el sonido primordial del universo, un gran sí cósmico, la voz del absoluto. La verdad es que nunca he hilado yo tan fino como para corroborar estos epítetos, pero el caso es que cuando fui generando una práctica personal, casera, me fui acostumbrando a escucharme a mí mismo entonando este mantra (de manas= mente, y tran= centrar-liberar), y después de éste, otros mantras vinieron, porque me gusta cantar los cantaba y los canto y cada vez más agusto. Ciertamente no siempre cumplieron su promesa etimológica de centrar la mente, mucho menos de liberarla, y de hecho aún hoy, ejerciendo de profesor de yoga, se ha dado el caso de que en el transcurso de cantarlo tres veces me he ido a ...